Poesía ...
... me viniste como una urgencia;
como un río de
palabras
mezcladas con aquel viento,
en un rápido de
ideas.
Como una lluvia de estrellas
en el olvido del
cielo.
Aún sin forma,
sin colores,
así te sentía
(y aún te siento).
Quizás los secos rosales
se deshojaron en guirnaldas
con
aquel huracán salvaje.
Quizás las palabras surgieron
heridas
por las espadas.
Aún así,
eras una locura querida,
una razón no
buscada
a la luz de la penumbra
de una ilusión innombrada.
Navegué, torpemente, tus senderos,
y tejí solo mis
miedos.
Y en el hueco de mi mano
nacía, como en
invierno,
un viento frío, de hielo.
Viniste queriendo que vinieras,
mientras la razón mudaba,
y
se vestía de hermosura,
y se rendía y se turbaba.
Y el
viento se tornó cálido.
Y anduvieron tus huellas
cada una
de mis dunas.
Hoy vienes como una brisa.
En una ola que rompe,
suave,
dejando atrás las estelas
de sabor amargo,
donde
desvelé las noches.
Y ahora, tendré celos
de todas aquellas plumas
que te
cogerán del talle.
Qué cortos aún mis reflejos
pero qué
grande mi ilusión
en el momento de amarte.
Cuando llego a darte forma,
tú la pierdes;
cuando
invento tu color,
él no existe en la paleta.
Al verte desnuda y tibia
sólo presiento mi suerte:
exprimes
mis sentimientos,
mil espumas en mi mente.
Pero hoy, llegado el reposo,
pinto mi lienzo crudo
con
un sólo color discreto.
Y en él quedará la huella,
el
hallazgo,
la reliquia
y el recuerdo.
En él quedará
la esperanza
y el anhelo
Ahí quedará tu idea.
Ahí
quedará tu cielo.
Y al final ...
la orgía de aquel viento
que me abrazó
con urgencia,
irá dejando lentamente
los esqueletos de tu
razón en mi arena.
Increíble cómo ha llegado hasta tí la poesía. Me encanta esta "nueva" faceta, que tenías muy bien guardadita. Me parece fantástica tu poesía, tan personal, tan llana, tan viva, tan sentida.
ResponderEliminar¡Enhorabuena!