No puedo decir que existas
solo porque estés ahí.
Te veo. Te toco. Te escucho.
Pero son solo pobres noticias de ti.
Nada de eso eres tú.
Solo cuando navegues en mis lágrimas,
solo cuando tu voz se acurruque en mi corazón,
podré romper los sellos de tu misterio.
Solo entonces sabré que existes.
Solo cuando tus escalofríos inflamen mi piel
y cuando tus besos escapen de mis suspiros...
solo entonces sabré que existes.
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