viernes, 28 de agosto de 2015

Demasiado ruido

 

Demasiado ruido en esta noche.

Demasiado.

 

Los coches que pasan, 

la niña que llora, 

la madre impaciente,

el padre borracho.

Y el viento que espera.

 

Las puertas se cierran,

tiemblan las almas 

y estallan los golpes.

 

Se esconden los besos, 

caricias quemadas. 

Y ruedan y ruedan

botellas vacías, tiradas.

 

Es miedo del viento. 

Es miedo a uno mismo. 

Miedo sin tiempo.

Un miedo profundo.

 

Tanto ruido es miedo.

 

Es miedo al silencio.

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