La verdad no es absoluta.
No es con mayúsculas.
Es solo un pacto.
Un acuerdo frágil.
El arte efímero
de que la falacia
no se advierta.
La verdad, como la vida,
es contraste.
Desequilibrio.
Movimiento.
Contrarios.
Es la oscuridad
que revela la llama.
El prisma
que rompe la luz
y crea el color.
El silencio
que hace posible la música.
No es un dogma.
Es una batalla sorda.
Constante. Continua.
Entre posturas e imposturas.
No hacemos más que separarnos,
resaltar las diferencias, alejarnos, ...
buscando la verdad, la supuesta absoluta verdad.
Sin embargo,
somos tan iguales y tan distintos a la vez ... estamos hechos de los mismos miedos,
anhelos y sinrazones,
de los mismos pecados y amores,
de la misma angustia y de la misma paz.
No hay verdad absoluta.
Hay distintas, infinitas verdades,
todas veraces y no juzgables.
De nuevo nos sorprendes con tu fluida producción poética. Un intimismo lírico sobrecogedor marcado con el sello de la verdad desnuda.
ResponderEliminarMe gusta lo que escribes. Enhorabuena, de nuevo, por tan magnífico blog.
Muchas gracias por deleitarnos con tu poesía.
Charo B.