Mostrando entradas con la etiqueta vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vida. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de noviembre de 2020

Las luces de mi calle

Cada noche las luces de mi calle lucen tristes. Solas.

No porque no sean bellas, sino por exceso de memoria.


No quieren ser testigos de las miradas vacías,

de las bocanadas de ira y de humo.

Del tedio.


Soportan el peso de lo que ven.

No juzgan. Solo permanecen. Pacientes.

Verticales sobre nuestra sombra.


Sí, ven. Nos ven.

Ven la madre y la grieta.

La rosa deshojada en el asfalto.

Los puños azules.

Los gritos hechos rayo.


Nos ven por dentro.

Ven lo que escondemos. Inmóviles.

Ven lo que acontece. Y entienden.


Derraman su calor frío sobre cada caído,

sobre cada olvidado.

Pero nosotros no, no las vemos.  

(Igual que a ellos) 

Desterradas de nuestra conciencia.


Quieren ser, pero no pueden, párpado para el cansancio.

Condenadas por la luz, saben demasiado.

Pero no las vemos. Por eso duermen solas.


sábado, 12 de agosto de 2017

Humildad

 

Quisiera ser sabio. 

Atrapar todo el tiempo en la jaula de mi sombra.

 Navegar orgulloso por eones, sin rumbo, sin miedo.

 

Quisiera ser poeta. 

Deshacer la materia y dibujar nuevos mundos. 

Inventar la voz que no existe.

 

Pero soy hombre. Ínfimo. 

Me conozco y reconozco hombre. 

Hombre en la mirada del simple. 

Hombre en la sonrisa del mediocre. 

Al fin y al cabo, barro.

 

Humildad de los años. 

Escudriñas en mi cieno. 

Me muestras quién soy en el espejo de los otros, 

en la carne que caduca. 

Me juzgas con mirada distinta. Sin deseo. 

Conmueves mis cimientos con esa sonrisa vacía.

 

Humildad. Amenazas mis torres de humo. 

Dueles. No eres necedad ni desprecio, 

sino el valor de lo pequeño.

 

A ser tierra y agua me debo. 

No saltar los límites del sendero. No ser ruido.

A ser de ellos. No de mí. 

De los otros. De los últimos.

 

Recoger las astillas de sus sombras. 

Lo auténtico. Lo mínimo. 

Aprender de los que buscan el sentido último. 

La raíz.

Hastío

"Sucede que me canso de ser hombre"  (P. Neruda)

 

Sucede que me canso de ser hombre.

 

De ser ángel de carne, desechado. 

De ser vértigo luminoso 

sobre el blanco verbo inmaculado 

de la nada fecunda; 

bajo el techo gris, ominoso, 

de la nube líquida, deslumbrado, 

que me inunda.

 

Mediocre, me canso de ser hombre.

 

De ser demonio de vientos, deseado. 

De ser lava a borbotones 

del vulcano vientre arrojado 

a esta famélica vida. 

 

De ir recogiendo jirones. 

De ir cosiendo retales. Inacabado. 

Ruina de esta casa derruida.

 

Sobre la tierra dura, hombre.

 

De metálica fuente nacen lagos 

de miedos y fuegos que perduran, 

como géiseres que deshacen, bravos, 

las angustias, los dolores y las dudas, 

como brotes que renacen, claros, 

de las ganas, los hados y las brumas.

 

Duele, aunque no lo parezca, ser hombre.

 

Aún así, hombre sin excusas. 

No recibir el espíritu, duele, 

de la redentora brisa de la musa

 que de ser hombre me releve, 

que a ser niebla me impulsa, 

que por ser alma me libere.

 

Humano, imagen, sombra de hombre.

 

Cansado y harto de mí mismo

 solo me queda avanzar, 

remedar de otros el camino, 

esperar la lluvia bautismal 

que me absuelva del pasado y del delito, 

del recuerdo, de lo necio, 

de la misión y el destino.

 

Sucede que me canso de ser hombre.

 

De ser poema, visión y anhelo, 

de ser hierba, de ser cielo,

de ser dolor y silencio, de ser error, 

de ser deseo y asilo.

 

Sucede que me canso de ser...


jueves, 9 de febrero de 2017

Ser


Se trata de ser...

De ser bruma a través del bosque
que derrumba sus hojas
sobre nosotros,
cubriéndonos de incertidumbre
y de tiempo.

De ser rayo de luz sobre el agua
que nos lleva tumultuosa, turbia,
de pensamiento en pensamiento.

De ser desnudo de aire y de viento,
a pesar de la piel
y de las sombras.
Se trata de ser auténtico.

Se trata de ser...

De ser y de morir gota a gota
y, a pesar del dolor, renacer.
A pesar de la oscuridad
de aquí dentro.

De ser y de fluir.
No de pasar, sino de quedarse
en cada ahora.
De ser inquilino del tiempo.
De ser eterno.

Se trata de ser luz.
De ser lo que se es.
No de ser algo. No de ser alguien.
Se trata de contemplarnos
y reconocernos.

Se trata de ser.

No de saber o tener.
De ser vapor y nube y lluvia.
De ser horizonte y camino.
De ser música.
De ser silencio.

Se trata de ser uno.

lunes, 28 de marzo de 2016

Todo es nuevo.

¿Para qué más? ¿Qué nos espera? 
¿Qué es lo nuevo, sino lo viejo con otra máscara? 
¿Qué nos trae el tiempo, sino la misma repetición?

En realidad, somos eternos 
y no lo sabemos. No lo sentimos. Desperdiciamos la eternidad buscándola fuera.

Todo paso, toda fase, 
obedece a una ley espontánea.

El tiempo solo tiene un sentido: el desorden. 
La caída.

Por eso la experiencia, lo aprendido, es inútil. 
Es un mapa de un sitio que ya no existe.
Porque todo es nuevo a cada instante. 
Y cuesta tanto ir contra la corriente. 
Ordenar. Levantarse.

Cuando lo natural, 
lo único cierto, 
es derrumbarse.

Todo es nuevo. Virgen.


lunes, 4 de enero de 2016

Llegas temprano luna

Llegas temprano luna.
Aún el sol está alto
y el cielo es demasiado azul
para contenerte.
Pareces apenas una nube
pero ya te adivino.

Aún relucen los rayos en las olas.
Aún bailan sus brillos en la espuma.
Aún la gente corre y pasa.
Queda tiempo.

Aún las aves vuelan alto, celebrando
la tibieza de la tarde.
¿A qué vienes tan pronto?

Pareces asomada a la mirilla
de la puerta, aún cerrada, de la noche.
Observando. Escrutando.
Desde pronto quieres ser testigo
de lo nuestro más íntimo.

Estás ansiosa por cubrirme con tu bruma,
por reclamar tu luz en cada calle.
Qué celosa eres.

Dame tiempo.
De dar los últimos besos,
de bajar la mirada,
de guardar nuestros versos...

Dame tiempo...
que no estoy preparado,
que me asusta el silencio de tu órbita;
que tanta soledad cerrada
me abruma.

Dame tiempo para morir el día.
Aún es muy pronto, luna.


viernes, 28 de agosto de 2015

Demasiado ruido

 

Demasiado ruido en esta noche.

Demasiado.

 

Los coches que pasan, 

la niña que llora, 

la madre impaciente,

el padre borracho.

Y el viento que espera.

 

Las puertas se cierran,

tiemblan las almas 

y estallan los golpes.

 

Se esconden los besos, 

caricias quemadas. 

Y ruedan y ruedan

botellas vacías, tiradas.

 

Es miedo del viento. 

Es miedo a uno mismo. 

Miedo sin tiempo.

Un miedo profundo.

 

Tanto ruido es miedo.

 

Es miedo al silencio.

jueves, 27 de agosto de 2015

Al cielo ...

Esbeltas, hermosas, 
bailarinas graciosas,
alzan sus cuerpos,
sus brazos, sus dedos,
en un baile sinuoso,
en suave contoneo,
al son de la brisa,
al cielo.
Fuertes, delicadas,
pacientes, sabias,
que susurran verdades,
que enmudecen silencios,
testigos distantes ...
Así son las palmeras
de mi calle.

domingo, 2 de agosto de 2015

Moléculas

La vida se vive a trozos. 
De espacios y de tiempos.
De emociones, de risas y de miedos.
A trozos imperceptibles de felicidad.

La vida es un continuo infinito 
de trozos discontinuos. 
Almas, tiempos, miradas, sonrisas.

No es un bloque. 
No es la roca inamovible. 
Fluye tierna de carne a carne.

Fotones sobre la cama. 
Electrones de abrazos a tiempo. 
Átomos que huelen café.
Instantes de besos. 

Todos gravitan sueltos. Inconexos. 
Pequeños eventos flotando en la casa habitada.
Pero, a veces... se buscan. 
Se acercan. Se enlazan. 
Forman moléculas. Microscópicas. 
Estables. Invisibles. De paz.

No es la eternidad. 
No es el Universo.
Es solo un trozo ínfimo,
en el tiempo,
en el espacio.

Microscópica materia 
de felicidad suficiente.

jueves, 30 de julio de 2015

Cometa

Te vi corriendo, niño pequeño,
intentando volar tu cometa.
Pero no podías.
El aire no te ayudaba,
a ráfagas, traicionero.

          (Tú aún no sabes, niño,
          que los aires son celosos
          de quien intenta el vuelo,
          y se burlan, vanidosos,
          del hombre y de su anhelo).


Te vi gritando, niño pequeño,
con los pies desnudos,
el alma impaciente,
la arena quemando
y la rabia en los dientes.

          (Tú aún no sabes, niño,
          que la tierra te atrapa,
          que te hunde en cada huella,
          que te sujeta y te ata
          con su gravedad de pena).


Te vi llorando, hombre pequeño,
liando tu cuerda
con el ceño fruncido
en un nuevo intento.
El tiempo parado.
Solo ante el deseo.
Un deseo dormido.

          (Tú aún no sabes, niño,
          que cuando somos,
          somos solos.
          De una soledad de hielo.
          Que somos de nubes,
          ni de carne ni de tiempo).


Te vi intentando, hombre pequeño,
levantar tu esperanza al vuelo.
Con la inocencia en la boca
y la voluntad de hierro.

          (Tú aún no sabes, niño,
          que me vi allí contigo.
          Como tú, hombre pequeño,
          solitario y desnudo.
          Como tú, en mi empeño.
          Corriendo y cayendo,
          tirando de una cometa
          que se niega a subir al cielo).


¿Por qué el viento de la vida
no me la quiere volar?
Maldito viento celoso.
Pobre niño pequeño.
Pobre de mí.
Y de mi cometa de sueños.

Así la vida ...

En una miríada de gotas,
líquidas, transparentes,
así nos estalla la vida
a cada instante,
en cada oleada de deseos.

Así nos salpica
en cada caricia frustrada,
en la palabra callada,
en el beso guardado
y en la mirada que se evita.

Así nos rompe la vida.
Trágica madre
de otras vidas de sangre,
de luz y de sombra pertrechada.
En mil reflejos se separa
y en mil colores se confunde.

Esta roca que es la carne
así se desgasta. Se erosiona.
Se decolora.
Y esta sombra de aquí dentro
se humedece en lágrimas,
en sonrisas gastadas...
y calla.

Así nos prefiere la vida.
Rompiéndonos a cada envite.
Dejándonos, tras cada ola,
sus algas en los ojos
y su espuma en la boca.

domingo, 19 de julio de 2015

Está en el aire

Está en el aire.
Vibrando entre las ramas,
sacudiendo las hojas.
Ese hilo invisible que mueve cada pétalo,
que alza la espuma,
que te ciñe la cintura y te baila.

Está en el aire.
Ese que respiras, que oyes sin sonido,
el que te empuja
a dar el siguiente paso, el siguiente sorbo,
a marcar la huella,
a desear la cita.

Está en el aire.
El viento que revolotea en tu pelo,
que derrama la luz y la lluvia,
la fiebre del verano
y el fuego blanco del invierno.

Está ahí...
Eso que flota. Lo que solo tú sientes,
lo que solo tú sabes,
lo que solo tú notas.

Tu secreto, tus mitos, tus sombras.

Está en el aire tu aroma.
Es tu viento y tu calma.
Es tu rastro...
Es tu alma.

domingo, 1 de junio de 2014

No hay silencio

No hay silencio en el silencio. 
Solo miedo.

Un grito oscuro. 
Estéril. 
Una puerta cerrada. 
Un sueño dolorido. 
Pasos desnudos. 
Un rumor. 
Un gemido sin dueño.

No hay silencio en el silencio. 
Solo tiempo.

Una culpa olvidada. 
Ternura derramada. 
Un temblor. 
Un amor extinguido. 
Una blusa desgastada. 
Una mano leve sobre un cuerpo, 
sobre un cuarto vacío. 
Sin nadie. 
En ruinas.

No hay silencio en el silencio. 
Solo hielo.

Un eco sordo. 
Una sábana fría. 
Un sombrero raído. 
La humedad callada.

Este silencio lleno, este suspiro... 
no es más que un ruido fingido. 

Este silencio lleno, este suspiro... 

me temo que solo sea un triste ruido fingido.


sábado, 31 de mayo de 2014

Plegaria



Esta vida interior que lenta languidece, oculta a los labios y a los ojos, ni vive, ni sangra, ni sueña, ni duerme … reseca y yerma yace sin futuro, sin raíces, sin luz, sin sombra, sin frutos, sin matices.

Este espanto me atormenta y me sorprende en una atroz y súbito hundimiento, de un cielo lívido, estéril e indecente, que se oculta oscuro, obsceno y mentiroso, que se esconde tras silencios pegajosos.

Quietud. Espero la claridad ambarina y nacarada. Los restos cenagosos caerán grávidos. Espero la promesa. La unción de la mano contemplada. La paz. De lo prohibido al roce que besa. Del beso esquivo al sugerente. 

Que el vacío y la muerte se torne luz y vida. Eso pido. Sin hacer. Sin decir. Dejar llegar. Dejar ir. Con compasión. Con ternura. Con la mirada clara. Tener sin poseer. Actuar sin esperar. Hacer y retirar. Olvidar. Renacer desde dentro. En calma.

lunes, 21 de abril de 2014

Todo es deseo


Lo que pensamos, lo que callamos. 
La luz y mi sombra. 
Todo es sed. 
En mi piel, en mi boca.

Un querer futuro. 
Aspiración. Una niebla. 
Un aire que «será» y no llega.

La única realidad es el anhelo. 
Amamos la carencia. 
El espacio en la botella.
El frío en la cama.
Tu ausencia.

Desear ser. 
Desear estar.

Todo es búsqueda. Camino. 
Un infinito ir sin llegar. 
Discontinuo, a saltos.
Fluir. Continuar.

Todo es deseo. 
Todo poema es la imagen 
de ese anhelo.

Somos ...

Somos el recuerdo de alguien ...
... la duda de alguien ...
... la espera de alguien ...
... el anhelo de alguien ...
... el futuro de alguien ...
... una huella de alguien ...
... el susurro de alguien ...
... la fuerza de alguien ...
... la lucha de alguien ...
... el apoyo de alguien ...
... la sonrisa de alguien ...
... la luz para alguien ...
... una lágrima en alguien ...
... la ilusión de alguien ...
... la razón de alguien ...
... la herramienta de alguien ...
... la medicina de alguien ...
... un veneno para alguien ...

... esto y más somos 
para alguien.

martes, 8 de abril de 2014

La verdad ...

La verdad no es absoluta.

No es con mayúsculas.


Es solo un pacto.

Un acuerdo frágil.

El arte efímero

de que la falacia

no se advierta.


La verdad, como la vida,

es contraste.

Desequilibrio.

Movimiento.

Contrarios.


Es la oscuridad

que revela la llama.

El prisma

que rompe la luz

y crea el color.

El silencio

que hace posible la música.


No es un dogma.

Es una batalla sorda.

Constante. Continua.

Entre posturas e imposturas.



No hacemos más que separarnos, 

resaltar las diferencias, alejarnos, ... 
buscando la verdad, la supuesta absoluta verdad.

Sin embargo, 

somos tan iguales y tan distintos a la vez ...  estamos hechos de los mismos miedos,
anhelos y sinrazones, 
de los mismos pecados y amores,
de la misma angustia y de la misma paz. 

No hay verdad absoluta.

 Hay distintas, infinitas verdades, 
todas veraces y no juzgables.
                     




sábado, 29 de marzo de 2014

Los demás ...

Nuestra VIDA no nos pertenece porque es ...

... ANTE los demás, ...
... CON los demás, ...
... DE los demás, ...
... DESDE los demás, ...
... EN los demás, ...
... ENTRE los demás, ...
... HACIA los demás, ...
... HASTA los demás, ...
... PARA los demás, ...
... POR los demás, ...

... y debemos vivirla ...

... A tope ...
... BAJO el amor, ...
... CONTRA la injusticia, ...
... SEGÚN tu conciencia, ...
... SIN miedo, ...
... SO pena de no ser libre, ...
... SOBRE el egoísmo, ...
... TRAS la verdad, ...

Sin LOS DEMÁS ni somos felices, ni crecemos ni somos libres ...

Por eso ... gracias a todos por hacerme vivir.

martes, 16 de julio de 2013

Equilibrio


Tan real tú, tan en la tierra. 

Tan voluble yo, tan en el cielo.

 Este equilibrio de amor, este milagro,

 nos disuelve en la luz, como a la niebla, 

nos ancla, con raíces, a este suelo.

 

Cristalizas en presente, como roca. 

Efímero, sin lugar ni tiempo, fluyo. 

Esta quimera posible, esta utopía, 

nos clava con la lanza del "ahora", 

nos mece suavemente entre los siglos.

 

Tú fijas el compás de nuestro baile. 

Yo invento en cada paso y cada giro. 

Esta danza imperfecta de la vida nos rompe, 

aumentando la entropía, 

y nos devuelve del caos al equilibrio.

Nos debemos una nube.


Nos debemos una nube...

Una nube eterna de miradas, 

de brillos azabache y profundos, 

de besos lentos y rotundos, 

de estrellas en tu pelo, insinuadas.

 

Una nube de tiempos desbocados, 

una nube de risa salpicada, 

de caricias y lunas asombradas, 

de suspiros y pulsos agitados.

 

Nos debemos una noche...

 

Una noche de ternura y de sudores, 

de viajes, de caricias y de encuentros, 

de soledades, de abrazos y de infiernos, 

de misterios, de miedos y temores.

 

Una noche que nos regale su sombra, 

que inflame tu piel entre temblores, 

que rocíe de humedad las suaves formas 

de tu cuerpo, de tu voz y tus rincones.

 

Nos debemos otra vida inacabada. 

Repleta de otras nubes y otras noches deseadas.